Por qué cobramos por línea de producción (y no por sensor)
La primera tentación al poner precio a un SCADA es cobrar por sensor. Es fácil de medir y crece con la instalación. Pero castiga exactamente lo que queremos que pase: que instrumentes bien tu planta.
El sensor no es la unidad de valor
Una línea de producción con varias etapas interdependientes produce una sola cosa. La materia prima no sale terminada hasta el final, y cada etapa depende de la anterior. Si una etapa se detiene, la línea se detiene. El valor —y el riesgo— viven en la línea, no en el sensor.
Cobrar por sensor significa que una planta bien instrumentada (la que más se beneficia del mantenimiento predictivo) paga más por hacer lo correcto. Es un impuesto a la buena ingeniería.
La línea sí lo es
Por eso en CeroStop una línea de producción es una unidad, sin importar si tiene 5 sensores o 50. Instrumenta todo lo que quieras: el precio sigue a lo que la línea produce, no a lo que cuesta cablearla.
- Starter — $49/línea·mes: monitoreo en vivo y alertas.
- Pro — $99/línea·mes: mantenimiento predictivo y prescriptivo.
- Enterprise — $199/línea·mes: motor autónomo y API.
Todos arrancan con 30 días de prueba, sin tarjeta.
Simple de presupuestar
Un gerente de planta puede calcular su costo en diez segundos: número de líneas × precio del plan. Sin hojas de cálculo de sensores, sin sorpresas cuando sumas un transmisor. El precio es tan predecible como queremos que sea tu producción.